DE MOLINA LLEVA NOMBRE DE MUJERES

No hay trabajos de hombres ni de mujeres. No hay aficiones de mujeres ni de hombres. Hay trabajos y hay aficiones, o al menos, así debería ser…

#Caspe (#Zaragoza)(#sectoragropecuario).- El campo no es solo cosa de hombres, sino que se lo pregunten a Conchita y Antonia Molina, dos hermanas de Caspe que continúan con la empresa familiar dedicada a las aceitunas y encurtidos que fundó su padre hace más de 60 años. Y cuando hablamos de continuar con la empresa familiar no nos referimos a realizar trabajos de gestión, que también los hacen, sino a dedicarse íntegramente a todo lo que conlleva una empresa de aceitunas y encurtidos. “La mujer siempre ha trabajado en el campo pero ha estado en un segundo plano. No es habitual que maneje la maquinaria y eso muchas veces sorprende Nosotras invitamos a las mujeres  a que conduzcan nuestros tractores para que vean que no es tan complicado”, explica a noticiasenlacontienda Conchita, una de las propietarias. 


Desde su Caspe natal, estas dos hermanas siguen al frente de un negocio creado por su padre, quien fue en su día lo que hoy se conoce como visionario o emprendedor, al ver que la aceituna podía tener una mayor salida comercial en forma de conserva. Con el paso de los años, son sus hijas quienes están al frente de todo. “Siempre tuvimos claro que queriamos trabajar aquí. Yo estudié un graduado social para darle gusto a mi padre que quería que estudiáramos y es cierto que todo conocimiento es positivo a la hora de llevar un negocio. Pero teníamos las dos muy claro desde pequeñas que queríamos trabajar el campo”.

Y eso es lo que hacen día a día. Un oficio duro pero tal y como reseña Conchita “no más que otros”. Las dos hermanas, reivindican el mayor número de mujeres en el campo haciendo funciones como las de conducir un tractor. “Las nuevas tecnologías facilitan mucho la labor agraria. Los nuevos sistemas de riego mecanizados nos ayudan a aprovechar mejor el tiempo y con los tractores actuales se avanza a pasos agigantados. Nuestro trabajo es sencillo. Hay días muy duros y otros más llevaderos, como ocurre en muchas profesiones”. 

El de las hermanas Molina es un ejemplo más de que si uno se lo propone no debe haber fronteras de género, aunque todavía haya quienes se sorprendan al verles al mando de un tractor. 

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