ALGO ESTÁ CAMBIANDO EN EL FÚTBOL FEMENINO

No hay trabajos de hombres ni de mujeres. No hay aficiones de mujeres ni de hombres. Hay trabajos y hay aficiones o, al menos, así debería ser…

#Huesca (#deportes).- El pasado viernes la selección femenina sub-20 jugó la final del mundial ante Japón y por primera vez, el fútbol femenino fue portada en los principales periódicos deportivos del país y tuvo repercusión en otros espacios informativos. Esa es una señal que indica que algo ha cambiado en esta sociedad y vamos por el camino hacia la igualdad por lo que desde noticiasenlacontienda hemos querido hablar con dos futbolistas, María Monesma, capitana del Peñas Oscenses y Andrea Casasnovas, jugadora de la SDHuesca, para que nos cuenten como lo están viviendo ellas.

María Monesma lleva jugando desde los cinco años y siempre en el Peñas, salvo un año que estudió en Lérida. La jugadora muestra su satisfacción por los pequeños cambios que se están produciendo en el deporte que practica pero considera que aún queda mucho por hacer. “Hay cosas que han cambiado como el apoyo de los patrocinadores y de los propios clubes que se han dado cuenta de la importancia del fútbol femenino dejando que jueguen en los estadios que juegan los hombres, pero para una mujer, por ejemplo, es muy difícil vivir del fútbol y tener que compaginarlo con un trabajo hace que sea mucho más complicado”, recalca.

Estos pequeños pero importantes pasos que se están haciendo a altos niveles (federaciones, medios de comunicación o sponsors) no son suficientes ya que muchas veces es la propia sociedad la que no valora por igual a hombres y mujeres futbolistas. María lo ha sufrido desde niña ya que no solo tuvo que jugar con niños puesto que no había equipo femenino, sino que tuvo que escuchar comentarios desagradables. “Siempre he escuchado comentarios sobre que era marimacho y lesbiana por el hecho de jugar al fútbol. Por suerte esto ahora ha cambiado y son más padres los que no ven raro que sus hijas quieran jugar al fútbol y por eso hay más niñas. Los aficionados también respetan más en cuanto a insultos pero es cierto que en cuanto a afición hay mucho trabajo por hacer. Cualquier partido de chicos, por mala que sea la categoría, siempre tienen gente en las gradas y el fútbol femenino en categorías superiores tienen menos seguimiento”.

En el caso de Andrea Casasnovas, esta es su segunda temporada en el Huesca y nunca se ha sentido cohibida para practicar este y otros deporte. Nacida en Canfranc-Estación jugó con 10 años en el Estanco Martín de Jaca y luego se decantó por el esquí alpino hasta que se vio obligada a dejarlo por culpa de las lesiones. Fue hace diez años, ahora tiene 31, cuando volvió a jugar a fútbol tanto en modalidad de fútbol sala como fútbol 11. Al igual que María, Andrea considera que estos son buenos tiempos para el fútbol femenino. “El trabajo de mucho tiempo está viendo sus frutos y poco a poco se le está dando la importancia que merece. De todos modos aún deben hacer mucho, tanto federaciones como medios de comunicación para darle mayor visibilidad. Me gustaría que los medios de comunicación siguieran valorando no solo el fútbol sino todo el deporte femenino porque sino estas portadas del mundial se quedarían en agua de borrajas”.

Andrea valora de manera positiva que “se estén planteando sueldos mínimos para las jugadoras profesionales” y recalca la importancia de cotizar. “No puede ser que te retires con 32 años, por ejemplo, y después de todo el esfuerzo realizado todavía no hayas cotizado”.

El de María y Andrea son dos ejemplos más de las muchas chicas que luchan cada día por ser felices jugando a fútbol. Ellas tienen la suerte de formar parte de dos clubes donde se les valora y su esfuerzo al igual que el de muchas otras sirve para demostrar que saben jugar tan bien como ellos. La situación está mejorando pero como resalta Andrea, “aun quedan muchas cosas por cambiar y está en manos de todos seguir haciéndolo”.

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