MILES DE OSCENSES VIBRARON POR TI, PARA EMPUJARTE A SUBIR

El del Huesca es el éxito de una afición que nunca ha reblado, y lleva su lema ‘Fieles siempre, sin reblar’ tatuado en el corazón e incluso en la piel.

#Huesca (#sociedad).- El ascenso del Huesca ha sido celebrado en toda la ciudad de Huesca pero también en su provincia y fuera de ella. Desde noticiasenlacontienda os presentamos cinco historias de como vivieron esa jornada histórica para el fútbol español. 

Julian Puente tiene 41 años, vive en Huesca y trabaja en una fábrica de harina. Vivió el partido en casa con su mujer y unos amigos. “A lo largo del día tuve nervios. Me acordé mucho del primer ascenso de Écija y sentí que era un día especial. Nunca habíamos estado tan cerca”. 

Fue socio del Huesca en el pasado y luego lo dejó y esta temporada él y su mujer se hicieron con la campaña del tatuaje. Desde entonces lleva en su piel la cruz de San Jorge con el lema fieles siempre sin reblar. Empezó a soñar despierto cuando la permanencia se consiguió con tanta soltura. “Con los buenos resultados siempre quieres más y aspirábamos como mínimo a jugar el ‘play off’ pero esto ha sido increíble”.

Isabel Opére tiene 30 años y es de Bolea (Huesca) donde trabaja como autónoma. Vivió el partido en casa con su marido, muy emocionada y confiada en la victoria. “Me puse el himno del Huesca poco antes de que comenzase y me senté para intentar verlo desde el sofá pero fue imposible. Con el gol de Gallar me puse a saltar y aunque con la lesión de Remiro me quedé chafada con el 0-2 de Pulido volví a levantarme de un salto”.

Isabel ha asistido esta temporada a todos los partidos del Alcoraz y asegura que “el Huesca se lo ha ganado desde el minuto 1”. Aunque no haya ido a verlos jugar desde pequeña lo siente como su equipo. “Solo nos queda felicitarles por este ascenso más que merecido. Yo seguiré fiel sin reblar”

Santos Rodríguez. 49 de Huesca pero vive en Fraga y trabaja en el ayuntamiento. Los nervios le llegaron con la derrota del Sporting y los tuvo hasta el lunes aunque sabía que había más oportunidades. Se tranquilizó al ver el juego el equipo. “La primera parte fue espectacular y con los goles todo se puso a favor, pero era un campo difícil y el Lugo quería hacer las cosas bien en casa. La segunda parte se me hizo muy larga”.

El partido lo vio en casa con su familia que es “como me gusta ver este tipo de encuentros” y confío en el ascenso desde la derrota del Sporting ante el Barcelona B. “Ese día fui con mi hijo al Alcoraz a hacerse fotos con jugadores y el ambiente que respiraba la plantilla era de ascenso. Noté que se podía”

 

Santos siente este ascenso un poquito suyo ya que ha formado parte del club de la mano de Lasaosa y Petón, con las funciones de entrenador o director de categorías inferiores. Estuvo en este proyecto durante nueve años hasta que lo tuve que dejar al irse a Fraga por cuestiones laborales. “Estoy muy agradecido por todo el tiempo que he formado parte del proyecto y me siento muy orgulloso de tener un carnet con el número trescientos y pico. Toda la provincia tiene que aprovechar lo que nos viene”.

Santos vivió el ascenso en Fraga pero el martes se puso en carretero para recibir a los jugadores. “Fuimos con mi mujer y mi hijo. Había que vivir ese momento y sobre todo quise que lo viviera Diego. Tiene 7 años y nunca olvidará esa tarde”.

Mary Carmen Bozal. Periodista freelance de Zaragoza. 33 años. Vino hasta el palacio de congresos con un amigo para disfrutar de este partido épico, que vivió con miedo y emoción. “Estaba muy emocionada porque la ocasión no era para menos pero a la vez tenía miedo porque había puesto muchas espectativas y no quería imaginarme lo que sería volver a casa sin el ascenso”

Mary Carmen siempre ha tenido mucha vinculación con la provincia porque de niña veraneaba en Villanúa, pero su relación con el Huesca llegó hace dos años cuando trabajando en un empresa de palomitas estuvo vendiendo palomias azulgranas en el Alcoraz. “El club me trató genial y la historia del Huesca y la pasión de la afición me enganchó. Al año siguiente me tatué fieles sin reblar, por el Huesca y por mi abuelo Luis que siempre usaba esa palabra al haber hecho la mili en Huesca”.

Esta temporada, ya como socia, subía al Alcoraz con su hija de 8 años quien es una seguidora más y fue viendo el juego del equipo cuando supo que llegarían lejos. “Hablábamos con mi tío que lo veía por la tarde y lo comparábamos al Bayer. Me lo empecé a creer muy pronto y luego tuve que tomarlo con más calma, pero es que este equipo tiene magia. Ellos son la magia de Huesca”.

Eric Bardina tiene 22 años y es de Almunia de San Juan (Huesca). Trabaja de técnico superior de electricidad. Vio el partido en Zaragoza donde estaba por trabajo en casa con los compañeros de piso y aunque estaba impaciente desde el viernes con la derrota del Sporting al comenzar el encuentro se le disiparon las dudas. “Viendo como jugaba el equipo estuve tranquilo aunque la segunda parte con el Lugo apretando se me hizo eterna. Cuando acabó subimos a Huesca a celebrarlo”.  

Eric es socio desde principio de temporada y viene al campo con un grupo de aficionados de Almunia de San Juan y Santalecina. Ha podido asistir a todos los partidos del Alcoraz. “Al principio era impensable pero poco a poco te lo ibas creyendo. Cada vez que acababa un partido tenías ganas de que llegara el siguiente para volver a convertir el campo en un fortín. Con este ascenso no solo han hecho feliz a una ciudad sino a toda una provincia. Quiero dar las gracias al club que ha hecho historia y estoy muy orgulloso de poder  decir muy alto que el Huesca es de Primera”.

 

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