HÉROES CONTRA EL FUEGO

Los incendios de las últimas semanas de Londrés y Portugal han vuelto a poner en valor, una vez más, la importante función de los #bomberos. Héroes anónimos que se juegan la vida en su trabajo.

#Huesca. El trabajo del cuerpo de bomberos de cualquier pueblo o ciudad es fundamental para el día a día de los ciudadanos. Sus funciones son variadas y van mucho más allá de sofocar incendios. Desde situaciones sencillas como la asistencia técnica a otras más duras tanto física como psicológicamente como son los accidentes de tráfico. En turnos de 24 horas están siempre preparados para cualquier emergencia que pueda surgir.


En el caso del #ParqueDeBomberosDeHuesca cuentan con 6 bomberos por turno, uno de ellos oficial, pero si es necesario se solicita ayuda al resto de la plantilla, 33 en total. Por ello, aunque no hay turnos de guardia ni ninguna obligación, se debe destacar la continua disponibilidad del cuerpo. “Estamos 6 en el parque que para una ciudad como Huesca es suficiente pero cuando hacemos alguna salida complicada es necesario que haya otros compañeros por si coincidieran dos urgencias. Hasta el momento nos localizamos los unos a los otros y siempre hay compañeros disponibles”, explica Manuel López, bombero oficial en la jornada de hoy.


La rapidez es fundamental en su trabajo, por ello, cada mañana hay un protocolo que indica que funciones desempeñará cada uno de los compañeros en caso de emergencia. “Cada uno sabemos que tipo de salida nos corresponden así que lo tenemos todo preparado en nuestras bolsas de trabajo. El que debe acudir a un incendió forestal se pondrá la ropa y cascos adecuados para esa función y lo mismo ocurre con el bombero al que le corresponde acudir a un accidente de tráfico. Eso hace que nuestra reacción sea muy rápida”, concreta.
Además, cada mañana comprueban que todo el material funcione correctamente y puesto que,por suerte, su trabajo no se realiza a diario, también realizan una práctica sobre los casos que se pueden encontrar en caso de emergencia. “Cada día practicamos una de nuestras funciones, y además realizamos como mínimo 50 horas anuales de formación”, explica López.


Durante sus 24 horas consecutivas de trabajo el buen ambiente entre los compañeros es fundamental para un trabajo en el que es tan importante el buen estado físico como el psíquico. Desde que comienza su jornada a las 7.30 de la mañana, no saben cuales son las emergencias que se pueden encontrar por lo que siempre deben estar preparados. Una vez que suena el teléfono, suelen prepararse para lo peor puesto que las informaciones que reciben no son todo lo completas que deberían. “Recibimos un mensaje del 112 y eso a veces dificulta el conocer realmente que es lo que pasa en la emergencia. Las personas que llaman están nerviosas y con estrés por lo que no saben explicarse con claridad. Por ello, nos ponemos muchas veces en lo peor a la hora de elegir el material que llevarnos, para intentar adelantar lo máximo posible”, recalca.
Un duro trabajo con el que, al menos, según el oficial López, sí que reciben el agradecimiento de la gente. “Al cuerpo de bomberos se nos tiene estima. La gente nos agradece nuestras acciones y eso hace más reconfortante tu trabajo”. Un trabajo gracias al cual, los ciudadanos vivimos mucho más tranquilos.

 

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